Ros Codoñer, Javier2020-05-202020-05-202009-05http://hdl.handle.net/20.500.12466/923En los últimos tiempos se ha estudiado desde las Ciencias Sociales la importancia del capital social en el desarrollo de todo tipo de relaciones en el ámbito público, desde la economía hasta la participación ciudadana o el asociacionismo. A pesar de que gran cantidad de modelos sociológicos presentan a la familia como realidad que dificulta o incluso impide la generación de capital social, es necesario mostrar como la realidad familiar es pieza clave en este proceso. La misma familia se puede considerar como capital social ya que en ella las personas adquieren experiencialmente y, por tanto con gran intensidad, las precondiciones básicas del desarrollo individual y social. Solo mediante el reconocimiento y la acogida integral que se da a la persona en la familia a través de la donación, ésta es capaz de incorporar conceptos como la confianza, la esperanza, la capacidad de esfuerzo, la responsabilidad y, sobre todo, la gratuidad, la propia donación. Estos elementos son los que, por procesos de ósmosis, generan el capital social. Hoy en día en una sociedad individualista donde la familia se desdibuja en lo teórico y en lo práctico, se hace necesario que ésta adquiera verdadero protagonismo en la generación de este tipo de capital que incide directamente en la prevención y recuperación del fracaso escolar y de las conductas antisociales de niños y adolescentes. Una sociedad con deterioro de sus familias, es una sociedad que pierde en capital social, y por tanto en capacidad de donación. Lo humano de una sociedad pasa indefectiblemente pos la familia.spaAttribution-NoDerivatives 4.0 Internacionalhttp://creativecommons.org/licenses/by-nd/4.0/Familia, capital social y educaciónconference outputII Congreso Internacional de Educación Católica para el siglo XXI. Fe, Ciencias y Educación. Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir”.open accessFamiliaCapital socialEducación63 Sociología58 Pedagogía